El cielo bajo el mar
Cada vez que la sirena se sumergía hasta el fondo del mar, llevaba consigo un buen puñado de historias, y los otros habitantes del océano se sentaban a su alrededor para oírselas contar. Como era la única que podía salir al exterior y respirar, los animales de las profundidades la escuchaban con curiosidad, ya que nadie sabía tanto como ella acerca de ese otro mundo fuera del agua.
La sirena se acercaba a los pescadores y les oía comentar la actualidad del mundo, y con ello bajaba luego al fondo marino y tenía siempre alguna historia interesante que contar.
Un día los hombres consiguieron viajar al espacio. Qué gran proeza, el primer paso hacia la conquista del universo, y allá en tierra no se hablaba de otra cosa. La sirena, puntualmente, llevó la noticia a sus amigos, convencida de que aquel era el mejor relato que hubiera tenido jamás. Pero ellos, que no habían estado nunca fuera del agua, apenas entendían de qué hablaba.
—¿El cielo? ¿Las estrellas? ¿El cosmos? ¿Qué es eso? —preguntaban.
Se dio cuenta de que no les había hablado antes del cielo, y que, para alguien que ha vivido todo el tiempo en las profundidades y al levantar la vista no ve más que agua, aquel era un concepto extraño. Así que les habló de ello y de cómo viajar al espacio había sido siempre un sueño inalcanzable para los hombres.
—Cos-mo-nau-ta —repitió con mucha lentitud el caballito de mar—. Qué interesante suena.
Acabó la sirena de contar aquello y todos volvieron a sus casas pensando en el cosmos y las galaxias. No solo había un mundo fuera del mar, sino que había otro mundo aún más allá, ¡un mundo exterior a lo que ellos llamaban mundo exterior! Y si para ellos era imposible salir a este, más todavía lo era llegarse hasta aquel, y con más ensueño aún pensaban en él.
Recostados cada cual en una esponja, pasaron todos esa noche mirando hacia lo alto. Y si veían pasar alguna estrella de mar, imaginaban que era una de aquellas estrellas brillantes de las que hablaba la sirena. Y cuando cruzaba un pulpo, soñaban que era un cometa, y sus tentáculos la cola brillante de uno de ellos.