Mienten quienes dicen que el odio no reconforta

Mienten quienes dicen que el odio no reconforta.
Tú me haces odiar todo
lo que dejé atrás, todo cuanto me lleva
hasta ti
sin importar que tal vez
fue el necesario camino para encontrarte.
Atrás quedan sólo enemigos
a quienes obsequiar desprecio,
lejanos otros
a quienes mostrar mi felicidad como un botín
de la batalla que gané frente a su recuerdo.

Mienten quienes dicen que el odio no reconforta.
Como la venganza,
el odio es un bálsamo cálido
para las manos vacías,
y hoy a través de ti me vengo de todo mi pasado,
de viejos amigos o enemigos,
les odio y les traiciono para que sepan
que fuera cual fuera su objetivo
no han sabido lograrlo;
que yo vencí,
que tú venciste,
y que todo esto es obra tuya,
de tu cuerpo,
tu sangre la única fuerza
que construye mi futura nostalgia.

← · ↩ Índice · →