27
Tenía esta tarde el paisaje capas y capas de distancia, como láminas superpuestas, cada una más lejana que la anterior y de un gris más leve. Cada fila de colinas llegaba con su luz distinta, hasta llegar a la última, casi transparente.Qué lejos queda el fin de los relieves cuando se mira en estas horas últimas. Tiene que llegar un día así, de luz caprichosa, para que nos demos cuenta de lo distante y fugaz que es el horizonte, de lo poco que somos incluso en los confines más inmediatos.