Todavía habrá quien diga

Todavía habrá quien diga
que merezco este sufrir por lo que hice,
los errores que cometí y no puedo aquí contar,
las tantas faltas para contigo.

Merecida o no esta soledad,
quiero yo desde estos versos exculparte hoy
de todo cuanto el desamor me trajo,
incondicionalmente mi pecho te absuelve del pasado,
solamente mía la responsabilidad de mis heridas.

De nada eres culpable, no temas,
yo asumo esta carga como ultima ofrenda
y quedas libre de culpa para lanzar
nuevamente la primera piedra del deseo;
adelante, ve, no te preocupes,
puedes marchar en paz
sin cargos,
sin antecedentes,
sin consecuencias,
sin señal alguna en el alma
salvo aquellas que mi propio amor
pudiera haberte dejado.

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